Batiendo el Récord

Batiendo el récord

Bleeker y Juno mirándose

 

El complemento de Juno es su amigo Paulie Bleeker. Podíamos esperar dos tipos de respuesta ante la noticia de la joven MacGuff sobre su nuevo estado: adoptar una postura de “paternidad responsable” o bien desentenderse por completo del asunto. Sin embargo Bleeker siempre queda a la expectativa de lo que dice la chica, le parece bien lo que decida, incluso llega a aceptar la sugerencia de salir con Katrina… La adolescencia es una etapa complicada en la que los jóvenes no saben muy bien lo que sienten y, además, tienen dificultades para expresarlo.

Aunque Juno siempre va un paso por delante, a la hora de discutir utiliza su ingenio viperino: “Vale, tú lleva a Katrina, la adicta a la ducha vaginal, al baile, seguro que lo pasaréis de putísima madre…”. A Paulie sólo se le ocurre replicar en un intento conciliador: “Aún tengo tu ropa interior” y Juno responde: “Aún tengo tu virginidad”, mostrando así su firmeza y algo de crueldad. Al final, Bleeker acepta el obsequio de la protagonista (caramelos de naranja) como signo de reconciliación y correrá a su lado al finalizar la carrera, después de un plano circular en el estadio que debemos interpretar como “ya basta de dar vueltas”, se dirige a abrazarla en la habitación del hospital, sin palabras, sudado y con el calzado embarrado. Todo esto queda subrayado en el estribillo de la última canción: “No veo lo que cualquiera puede ver en nadie más que en ti”.