Sobre el Rodaje

Sobre el Rodaje


Invierno en Minnesota

El guion de la película se sitúa en el entorno conocido por su guionista, en el estado de Minnesota (Estados Unidos) y más exactamente en Minneapolis, ya que se trata de un relato bastante autobiográfico. Sin embargo el rodaje se realizó en la ciudad canadiense de Vancouver y White rock (Columbia Británica), durante treinta días del mes de marzo. La organización temporal de la narración cinematográfica viene determinada por las estaciones del año, que coinciden con los tres trimestres del embarazo de la joven MacGuff. Comienza en otoño (vemos un calendario con el mes de octubre en la habitación) y tras un animado recorrido por los títulos de crédito, asistimos a la presentación de los distintos personajes tomando como punto de referencia a Juno y la confirmación de su embarazo. Conocemos a su amiga Leah, a Bleeker, a los MacGuff recibiendo la noticia, apoyándola y la primera visita a los Loring. Llega el invierno y con la frialdad del paisaje nevado se refuerza la relación de Juno con Mark Loring mientras Vanessa se nos muestra con una desmedida vocación maternal. La primavera será el momento adecuado para que afloren las desavenencias entre la pareja adoptante; Juno refuerza su relación con Bleeker tras el episodio con Katrina de Voort y finalmente se produce el parto con Vanessa como madre adoptiva. Después de estas tres partes, Reitman añade el epílogo en el tiempo de verano. Es la vuelta a la inocencia en la que Juno recupera su cuerpo, su bici, su guitarra... y su chico.

 


 

Las decisiones de Juno

Reitman quiso contar con la joven actriz canadiense Ellen Page para el papel protagonista, la había visto en un difícil papel en Hard Candy (David Slade, 2005) y pensaba que podía encajar en ese complicado rol de adolescente que rompe moldes sin perder el aspecto inocente e ingenuo.

Imagen animada de Juno caminandoLa joven MacGuff no se esconde, no se avergüenza de sus decisiones, no busca culpables. Aunque es consciente de que tiene un problema por resolver, la solución no está en colgarse de un árbol con una cuerda de regaliz, por eso lo muerde y lo parte, decide afrontar su situación. Su amiga Leah es la primera confidente, después esperará a Bleeker en el fingido salón del jardín para comentarle la novedad de su estado y lo hará adoptando un patriarcal aspecto con pipa y alfombra de tigre feroz, como quien desea dar una noticia o un consejo de una forma distanciada, con aparente frialdad, pero expectante. Ha tomado una primera decisión que comenta: “He pensado que voy a cortarlo de raíz, antes de que empeore, porque en clase de Salud decían que el embarazo a menudo puede llevar a un bebé”. Y tanto Leah como Bleeker parecen respetar su opción: “…sí, brujita, tú haz lo que creas que debes hacer”, le comenta el chico con su pantalón corto dorado a punto de comer el almuerzo.

Sin embargo, el encuentro con Su Chin y el desasosiego que le produce el Centro Mujeres de ahora con olor a dentista, los comentarios de la recepcionista sobre los condones con sabor a mora y las uñas de los bebés… modificarán su decisión primera y juntamente con Leah buscará unos padres adoptivos (*) en los anuncios de la revista Superahorro, entre perros, iguanas y máquinas de gimnasio de segunda mano.

Juno hace partícipe a su amiga de todo lo que le sucede y reflexiona. También se lo cuenta a sus padres cuya reacción se nos antoja enormemente “civilizada” (aunque estemos en un estado del norte del país cuya población tiene en su mayoría una procedencia europea).

Los Loring le parecen la pareja perfecta a nuestra protagonista, aunque su conflicto interno nuevamente le obligará a tomar otra decisión, pero esta vez no sólo afecta al futuro del bebé, sino que su propia reflexión sobre las relaciones de pareja le conduce a restablecer la relación con Bleeker y esta vez nuestros jóvenes personajes, envueltos en los colores del verano y ayudados por la música, sí parecen saborear los momentos que estuvieron a punto de perder.